domingo, 31 de enero de 2010

MENSAJE DE UNA GRAN MUJER INTELECTUAL Y CRITICA

Denise Dresser, plasma en esta conferencia, la realidad mexicana, en donde demuestra que la polarización de la riqueza que divide a los mexicanos, y esto, nos coloca en una situación vulnerable ante ingerencias tanto internas como externas.
Es tiempo de escuchar su mensaje, tanto por la parte de la clase dominante, clase media y trabajadora, y que, juntos hagamos mucho por nuestro país, si es que deseamos crecer y desarrollarnos en un ambiente de paz, prosperidad y seguridad.
Cualquier sintoma que ocurra en nuestro México querido no deja exenta a cualquier ciudadano de lo que le suceda, todos estamos expuestos por igual, a asaltos, asesinatos, violaciones, secuestros, etc., es pues necesario construir desde una prospectiva actual, a nuestro país, México.
He aquí un estracto de Denise, bajo su percepción correcta y acertada:

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sábado, 30 de enero de 2010

PODEMOS HACER MUCHAS COSAS

hola amigos, este es la realidad de nuestro pueblo, creo yo, por no cumplir nuestro propio papel como individuos, como ciudadanos, es decir, hacer lo que nos corresponda para que nuestro país crezca.
este video aunque esta dirigido a nuestro pueblo mexicano, también es la realidad de otras naciones latinoamericanas y que gran parte de nuestra desgracia es debida que dejamos que ocurran las cosas, que actuemos bajo el concepto de la circunstancia, no de los factores que puedan ser medibles y controlables
en México, como en otras partes del mundo, la realidad es:

NO HAY POBREZA, LO QUE HAY ES IGNORANCIA
me entienden? una es consecuencia de la otra
les comparto el siguiente video (que no hice) pero que nos debe llevar a la reflexión
Ojala y algún político pensante relexione sobre el mismo y empieze a construir y edificar el México que todos queremos. Calderón ahi te encargo
hasta entonces
escribanme por este medio
Saludos

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viernes, 29 de enero de 2010

EL CAMBIO

Saludos amigos, este es un estracto de un artículo que leí y me llamo la atención el cual quiero compartirles con todos ustedes, mis seguidores de este blog. gracias por ser parte de esta página electrónica.
EL CAMBIO
Muchos hablan de que la resistencia al cambio es miedo a lo desconocido; más bien creo que es miedo a dejar lo que se tiene; es por eso que en las organizaciones, quienes se oponen al cambio son los dirigentes.
Debes saber que en una organización, son los dirigentes quienes tienen más libertad: si, libertad es elegir… decidir, y en este caso se trata de decidir si se sigue viviendo o no de espalda a la realidad.
Hasta hoy, el dirigente se sirve de la gente, es el rey, hace su voluntad a placer; el cambio exige ahora que su papel sea servir, apoyar, desarrollar a quienes hasta ahora, le han servido.
El cambio mata a quien se le opone, pero regenera a quien tiene la suficiente humildad y entereza para aceptarlo; el cambio es vida, vivifica las oxidadas formas de las actuales relaciones organizacionales, cargadas de falsedad, el cambio es escenario para el desbordamiento de la creatividad, el ingenio, el desarrollo… la vida en las organizaciones.
El cambio tiene sus propias propiedades: es transformador, porque una vez que se desatan sus fuerzas, ya nada vuelve a ser igual; es inevitable, porque somos seres que vivimos gracias al cambio, pues cuando éste se detiene, es porque en ese momento morimos. Es predecible, pues al poseer libre albedrío, podemos armar el futuro, de acuerdo a los hechos que precedieron al presente.
Un aspecto vital para arrancar un esfuerzo de cambio dentro de la organización, lo constituye sin duda, el hecho de contar con un sólido liderazgo por parte del dirigente. Nadie dice que el cambio es fácil, tiene sus tropiezos en el camino, te mencionare algunas deficiencias que se han presentado a los líderes al momento de hacer su esfuerzo por promover el cambio y la transformación de acuerdo al pensador John Kotter.
No convencer a la gente de que el cambio es necesario
No hacer las reflexiones correctas y suficientes para ubicar una visión
Quedarse con la visión en el papel
No fortalecer el liderazgo
Olvidarse de la importancia de la dignidad humana
No priorizar la formación de los colaboradores
No contabilizar financieramente los éxitos
Cantar victoria antes de consolidar el cambio
No estructurar un equipo auxiliar de personas representativas para promover el cambio
No traducir los cambios en una nueva cultura.

domingo, 24 de enero de 2010

HAITÍ: EL DESHAUCIO

Marcela Turati
PUERTO PRINCIPE, 23 de enero (Proceso).- El terremoto convirtió a Puerto Príncipe en una necrópolis donde todo se pudre rápido: los muertos insepultos, la comida que no llega a los sobrevivientes y la propia situación política. En medio del caos, el gobierno de René Préval no atina a rehacerse para enfrentar la tragedia y, como en otras ocasiones en su historia, el país entero es presa de la crisis humanitaria, bordea el estallido social y vislumbra la amenaza de ocupación y hasta de un golpe de Estado.
Un hombre cruza la calle con un colchón maltrecho a rastras. Al doblar la esquina, la gente que se cruza con él se tapa la nariz y descubre que en ese colchón transporta un cadáver descompuesto, inflado, con el tórax prensado. Lo lleva a la morgue para colocarlo en la fila de cadáveres que esperan sepultura desde el terremoto del martes 12.
Detrás de él, una excavadora se abre paso entre un montículo de cemento y varillas de lo que fue la escuela de enfermería. El operador alza la pala mecánica y recoge, uno a uno, los cuerpos de 12 enfermeras rescatadas después de permanecer seis días bajo los escombros. Las jóvenes, uniformadas de coqueta minifalda y chaleco azul marino –una de ellas con una mueca de horror petrificada en el rostro– estaban en clase cuando la tierra se sacudió y fustigó Haití, de por sí el país de Latinoamérica más destrozado por la miseria y la violencia.
No se sabe cuántas personas murieron atrapadas en esta escuela y en las construcciones aledañas, en el primer cuadro de la ciudad y en los barrios circundantes y en las ciudades y pueblos de alrededor… Las estimaciones andan en 200 mil.
Lo cierto es que por el amontonamiento de muertos, Puerto Príncipe es hoy el anfiteatro más grande del mundo.
Cinco días después de la tragedia comenzó la recolección masiva de cadáveres con maquinaria pesada. Quien tiene un muerto cerca, lo arrastra a las esquinas, o lo jala a la banqueta como si tirara una bolsa de basura.
Más de 70 mil ya fueron enterrados en fosas comunes. Otros permanecen en la banqueta de la morgue, dentro de bolsas negras, aunque en la acera del frente están más cadáveres de nadie, engarrotados, con su desnudez a la vista. La mayoría todavía se pudre en las entrañas de las construcciones que fueron incapaces de mantenerse verticales.
Las máquinas levantamuertos no se dan abasto. Es fácil tropezar con cuerpos al cruzar la calle o en el lecho de cualquier río de aguas negras, a dos cuadras de lo que era el Ministerio de Justicia o afuera del aeropuerto a donde llegan los víveres que evitarían más muertes.
Puerto Príncipe es hoy una necrópolis donde todo se pudre rápido: los muertos insepultos, la comida que no se entrega oportunamente a los sobrevivientes, la política... Lo que empezó con un terremoto de 7.2 grados en la escala de Richter se descompuso tan rápido que, en menos de una semana, comenzó a tomar otros nombres, como crisis humanitaria, anarquía callejera, violencia armada, amenaza de ocupación y hasta golpe de Estado.

martes, 19 de enero de 2010

¿QUIEN ERES?

¿Quién eres?
Un aventurero en la vida cuyo único objetivo es dormir, comer y morir.
¿Quién eres?
Alguien que pasa por la vida como si fuera una autopista que desea recorrer a velocidad vertiginosa hacia la muerte, vivir sin vivir, sin ningún sentido existencial.
¿Quién eres?
Alguien que se cree inmortal, que dejas pasar las oportunidades como si nunca fueras a morir y lo que hoy deberías realizar sólo es esperanza de que mañana lo lograrás.
¿Quién eres?
Un espectador pasivo sentado a la orilla del camino esperando que el destino te despierte. ¿Quién eres?
Un ser inconforme del mundo actual dispuesto a ser un protagonista del cambio, aportando soluciones positivas, decidido a construir el mundo del mañana, capaz de arriesgarlo todo por hacer valer la verdad.
¿Quién eres?
Un ser comprometido dispuesto a apostar la vida por realizar tus sueños, a caminar todos los días al encuentro de las oportunidades, a ejercer tu libertad confrontando y desafiando a aquellos que destruyen los valores fundamentales.
¿Quién eres?
Un ser llamado a traspasar la barrera del tiempo para permanecer por siempre en el corazón de tus hijos, de tu pareja, de tu gente, en la memoria universal como un ser que cumplió en su tiempo su misión histórica, alguien que decidió ser hijo de Dios a través de sus acciones, entrega y amor. Seguro que Ése eres tú: el líder que el mundo necesita.

domingo, 3 de enero de 2010

EL COFRE DE VIDRIO

Érase una vez un anciano que había perdido a su esposa y vivía solo. Había trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo habían dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no podía trabajar. Las manos le temblaban tanto, que no podía enhebrar una aguja, y la visión se le había enturbiado demasiado para hacer una costura recta. Tenía tres hijos varones, pero los tres habían crecido y se habían casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que sólo tenían tiempo para cenar con su padre una vez por semana. El anciano estaba cada vez más débil, y los hijos lo visitaban cada vez menos: - No quieren estar conmigo ahora; se decía... - Tienen miedo de que yo me convierta en una carga. Se pasó una noche en vela pensando qué sería de él y al fin trazó un plan. A la mañana siguiente, fue a ver a su amigo el carpintero y le pidió que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidió que le diera un cerrojo viejo. Por último, fue a ver a su amigo el vidriero y le pidió todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera. El anciano llevó el cofre a su casa, lo llenó hasta el tope de vidrios rotos, le echó llave y lo puso bajo la mesa de la cocina. Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies, y mirando bajo la mesa preguntaron: - ¿Qué hay en ese cofre? El anciano respondió: - ¡OH nada! Sólo algunas cosas que he ahorrado. Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo. Debe estar lleno con el oro que ahorró a lo largo de los años susurraron. Deliberaron y decidieron turnarse para vivir con el viejo, y así custodiar el "tesoro". La primera semana el hijo menor se mudó a la casa del padre, lo cuidó y le cocinó. A la semana siguiente, lo reemplazó el segundo hijo, y la semana siguiente acudió el hijo mayor. Así siguieron por un tiempo. Al fin el anciano padre enfermó y falleció. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues creían que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y podían costearse un gasto grande con el viejo. Cuando terminó la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos. - ¡Qué triquiñuela tan infame! exclamó el hijo mayor ¡Qué crueldad para con sus hijos! - ¿Pero, qué podía hacer? - preguntó tristemente el segundo hijo - Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habríamos descuidado hasta el final de sus días. Estoy avergonzado de mí mismo -sollozó el hijo menor -. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al engaño, porque no observamos el mandamiento que él nos enseñó cuando éramos pequeños. El hijo mayor muy enojado, volcó el cofre para asegurarse de que no hubiera ningún objeto valioso oculto entre los vidrios, y los desparramó en el suelo hasta vaciar el cofre. Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro y leyeron una inscripción que el padre les había dejado en el fondo: "Honrarás a tu padre y a tu madre"